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Hildebrandt: "He sido un muchacho relativamente infiel"

10 abr 2012
15h36
actualizado el 3/8/2012 a las 11h58
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Es el periodista más rebelde y crítico del Perú y quizá por eso lo han despedido 14 veces de la televisión, adonde ya no quiere regresar. Dirige el semanario “Hildebrandt en sus trece”, que ha cumplido 100 ediciones y sale todos los viernes. Se considera parte de la “escuela salvaje” del periodismo, admite que fue un muchacho infiel y da consejos para una monogamia feliz. César Hildebrandt se confiesa en “Otra Pregunta”.

Por Paul Alonso

Fotos: Alejandra Devéscovi

- No puedo reconciliarme con el mundo . Lo considero injusto, en ciertos aspectos abominable, y definitivamente gris. El Perú es parte del mundo.

- Yo soy de centro izquierda sin lugar a dudas . Soy un liberal que sí cree ser liberal.

- La lucidez conduce al desasosiego . No me considero para nada brillante, pero me considero con el suficiente cociente intelectual como para darme cuenta de quiénes cortan el jamón, quiénes fingen que no lo cortan, y quiénes obedecen. Y desde muy joven decidí que yo no iba a ser parte de la manada.

- La rebeldía es un fenómeno intelectual, no psiquiátrico . La rebeldía psiquiátrica me hubiera conducido a la pasta, a la cocaína.

- He sido un muchacho saltimbanqui, pluralista, y relativamente infiel . De ese muchacho surtido no queda mucho. En realidad no queda nada. Queda un monógamo premeditado, al que no le cuesta ningún esfuerzo ser monógamo. Hay que partir de la felicidad para ser monógamo. No es que uno se vuelva feliz por ser monógamo, uno es monógamo porque es feliz.

- Yo no soy marxista, pero admiro a Marx . Prefiero mil veces a Marx que a todos aquellos que dicen que no hay nada que cambiar, que las cosas son así, el partido está establecido y el árbitro está en contra.

- Nuestra historia es la de una clase dominante que no construye un país , como sí lo hace la clase conservadora chilena.

- Pertenezco a la escuela salvaje del periodismo , de los Zileri, los Igartua, somos como los caballos que en Estados Unidos galopan libremente, los 'mustang'.

- Los animales me conmueven. Encarnan una vida sin malicia , una vida que no se interroga sobre sí misma, que no pregunta, una vida que no duda, absolutamente desasida de todos los malestares que a nosotros nos perturban, de todas las codicias, suciedades, ambiciones que nos malogran tanto. Un animal para mí es la encarnación más depurada de la vida. Los amo. Y por eso odio tanto a los taurófilos.

-Releo mucha poesía , Góngora, Pedro Salinas, Quevedo. Me gustan los clásicos.

-Yo escribí un libro personal, que pretendió ser una novela y no sé si llegó a serlo… Es un libro que considero fallido.

- Este semanario (“Hildebrandt en sus trece”) se financia por los lectores . Los lectores nos compran y de eso vivimos, con austeridad, dignamente. Nuestra oficina tiene 90 metros cuadrados, 7 computadoras, 7 redactores, mucho ánimo, muchas ganas y varios teléfonos.

- Martha [Hildebrandt] es una persona muy brillante . De las lingüistas latinoamericanas, la primera. Y del mundo, una de las más importantes.

- Mi mayor frivolidad, mi mayor depravación, es tomar Kola Inglesa . Soy un adicto a la Kola Inglesa. La tomo a escondidas, con suma vergüenza, pero tengo que reconocer que me encanta. Y no me refiero a ninguna actriz británica.

- Durante algunos años el periodismo fue duro . Ahora hemos regresado a la escuela versallesca de mi amigo el Marqués de Valero de Palma en Caretas. ¿Orígenes? ¿Educación? Esa es la entrevista con la que sueñan muchos.

-Es imposible en la televisión abierta hablar como estamos hablando …. Es imposible que haya un asomo consistente por la cultura, con un cierto brillo; la neurosis está prohibida, las confesiones incómodas también. Todo es rito superficial donde nada es lo que parece y todo parece ser.

-La única contribución que me puedo atribuir o reclamar es devolverle un poco de dignidad a un gremio donde muchas veces los periodistas se creen empleados .

- Probablemente he pecado de arrogancia en esta entrevista también . Pero le explico: es inexorable. Porque la arrogancia cuando no tiene mala fe y surge del carácter es una suerte de estilo inevitable. En todo caso, es humilde reconocer que soy arrogante.

Mira la segunda parte de la entrevista aquí.

Terra

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