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- Hay una línea muy delgada entre ser un fan incondicional y apasionado y sentir una obsesión casi patológica por un artista. Y es que a lo largo de la historia de la música, las estrellas han generado todo tipo de pasiones, algunas de ellas con finales trágicos. Muchos músicos de pop, rock y otros géneros, son venerados como “dioses” pero a algunos de sus fans se les pasa la mano y realmente los consideran tótems y personajes sagrados capaces de manejar el destino de sus vidas, lo cual resulta muy peligroso. Te presentamos 10 casos emblemáticos de ese fanatismo obsesivo y hasta mortal que pueden sentir algunos “fans” por sus ídolos. Foto: AP
- JOHN LENNON. La muerte del ex-Beatle no solo significó el fin de una era, la desaparición de un héroe, sino el nacimiento de los “fans obsesivos”. Mark David Chapman, seguidor de los Beatles desde su adolescencia, viajó a Nueva York en 1980 con un solo objetivo: matar al líder del cuarteto de Liverpool. El 8 de diciembre de ese año, esperó pacientemente a Lennon en las afueras del edificio Dakota por un autógrafo, pero no contento con haber obtenido la firma del Beatle, lo esperó en ese lugar hasta la noche. Cuando Chapman vio a John le dijo: “¡Mr. Lennon!” y le descargó 7 balazos. Actualmente Mark lleva 32 años en prisión, el año pasado volvió a pedir su libertad, pero ésta le fue negada. Foto: AFP
- SELENA. La reina del Tex Mex tenía 23 años cuando depositó toda su confianza en Yolanda Saldívar, la presidenta de su club de fans, para manejar sus asuntos personales y financieros. La mañana del 31 de marzo de 1995 ambas tuvieron una discusión que terminó con la muerte de Selena a balazos. Por años se habló de un trágico amor lésbico entre la estrella y su fan, pero en recientes declaraciones de una de las excompañeras de celda de Saldívar, publicadas por el diario National Enquirer, señalan que ella mantenía una relación secreta con el papá de la cantante, lo que desató la pelea. Sea como fuere, el final de esta joven estrella latina la convirtió en una leyenda y la asesina fue recluida a cadena perpetua en una prisión de Texas. Foto: Facebook
- BJORK. La historia del acosador de la cantante islandesa es escalofriante. En 1996, en una época en la que la artista acaparaba las portadas de las revistas, Ricardo López, un esquizofrénico de 26 años que vivía en Miami, le enviaba imágenes en VHS donde hablaba de su obsesión por ella. Cuando López se enteró que Bjork salía con el artista de color, Goldie, enloqueció y entonces se propuso construir un paquete bomba con el fin de que explotara y esparciera ácido sobre ella. Al final, López acabó con su vida suicidándose con un balazo en la boca, pero la artista quedó trastornada con esta trágica historia. Foto: Getty Images
- MADONNA. Robert Dewey Hoskins, de 54 años, un sujeto con desórdenes mentales, fue condenado a prisión por haber acosado a Madonna en 1996. Este individuo que había escapado de un hospital psiquiátrico amenazó a la diva en reiteradas ocasiones por no querer casarse con él. Hoskins la llamaba a todas horas, se había metido en su casa tres veces y amenazó con cortarse la garganta “de oreja a oreja” si no lo dejaban estar con la diva. Tras su detención, Madonna manifestó en varias ocasiones que tenía pesadillas con este hombre."Hoskins es altamente psicótico cuando no toma su medicación y tiene tendencias muy violentas", rezaba un parte de la policía de Los Ángeles. "La gente debe notificar de inmediato si lo encuentra, no debe hacer nada por su cuenta", agregaba el comunicado. Foto: AFP
- BOB DYLAN. Uno de los casos legendarios de fans obsesivos es el del prócer del rock, Bob Dylan, quien contaba con un “Frente para la Liberación de Dylan”, una locura promovida por un hombre llamado Alan Jules Weberman, un estudiante que tenía el delirante objetivo de “liberar al compositor de “sí mismo”. El sujeto empezó a merodear la casa del cantante en Nueva York y hasta inspeccionaba las bolsas de su basura. En una ocasión se llevó una bolsa con pañales de sus bebés, un borrador de una carta a Johnny Cash y letras de varias canciones. A Alan no se le ocurrió mejor idea que publicar un libro con lo que había recopilado de la basura del intérprete de “Like a Rolling Stone”. Foto: AFP
- ADAM ANT. El famoso cantante británico fue víctima de la fascinación insana de una mujer llamada Ruth Marie Torres, quien mató a los perros del artista al introducir cuchillas de afeitar en algunos bocados. Después entró a la casa del artista para decirle que lo había estado vigilando mucho tiempo. Pero eso no fue suficiente, ya que Ruth le comentó a uno de sus amigos que si Ant no se casaba con ella lo iba a castrar. Adam no pudo soportar la persecución a tal punto que su salud mental fue deteriorándose y terminó en un centro médico. Hasta tuvo que pagar una gran cantidad de dinero para lo admitieran o, de lo contrario, se suicidaría. Foto: AFP
- OLIVIA NEWTON-JOHN. La cantante y actriz también ha sido protagonista de historias extremas con sus fans. Dos hombres se obsesionaron con ella: el primero fue el granjero Ralph Nau, quien ya había hostigado a Cher y Sheena Easton, pero cuando conoció a Newton-John viajó hasta Australia para verla. En ese país asesinó a una persona y luego, en uno de sus conciertos, subió al escenario para tocarla, aunque fue detenido a tiempo y expulsado del recinto. El segundo de los acosadores de Olivia fue Michael Perry. El sujeto acampó a las afueras de la mansión de Olivia y la acusaba de ser la responsable de que los fantasmas de sus muertos visitasen su casa. Le enviaron de regreso a la misma y allí asesinó a sus padres y primos. Foto: Getty Images
- BONO. El líder de U2 también fue víctima de amenazas. Un irlandés llamado Patrick Harrison lo perseguía pidiendo recompensa económica por más de 100 canciones que -según él- le había entregado a la banda, incluyendo la totalidad del álbum "The Joshua Tree". En 1989, el tal Harrison manifestó en una entrevista que “la mayoría (de las canciones) se las envié en dos cartas largas en 1986, aunque las últimas once se las di a él personalmente en una bolsa de plástico en Arizona”. Como no había obtenido respuesta, Patrick concluyó que solo cabía una solución: “Si cojo un arma y lo mato, entonces voy a llamar la atención de todo el mundo”. Foto: AFP
- BRITNEY SPEARS. La princesa del pop comenzó a recibir cartas y fotografías de un fan japonés de nombre Masahiko Shizawa, en 2002. Con el tiempo, los escritos se tornaron en agresivos y culminaban con la frase " te estoy persiguiendo". El sujeto empezó a rondar la casa de la cantante en Lousiana hasta que la rubia decidió solicitar una orden de restricción contra el acosador. El hombre argumentó que sólo era un fan pero meses más tarde optó por denunciar a la cantante, porque -según él- sus guardaespaldas le habían apuntado con un arma de fuego. Años después, la intérprete de “Toxic” tuvo que enfrentar la denuncia de uno de sus hombres de seguridad por acoso sexual, pero esa es otra historia. Foto: Getty Images
- LADY GAGA. La estrella neoyorquina solicitó una orden de restricción contra una fanática rusa que le enviaba correos electrónicos plagados de amenazas de muerte. La mujer llamada Anastasia Obujova, de 26 años de edad, aseguraba en sus múltiples cartas que puesto que no han estado destinadas a estar juntas sobre la Tierra, al menos quería morir junto a la cantante. De inmediato, el cuerpo de seguridad de Gaga se duplicó, pues la diva estaba aterrorizada y hasta ordenó a sus guardaespaldas cuidarla mientras dormía. "Ella está preocupada por cómo murió John Lennon y teme que le suceda lo mismo. Tiene esos horribles pensamientos de creer que hay alguien que planea matarla", manifestó un allegado de la cantante a la revista Heat. Foto: Getty Images
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Hay una línea muy delgada entre ser un fan incondicional y apasionado y sentir una obsesión casi patológica por un artista. Y es que a lo largo de la historia de la música, las estrellas han generado todo tipo de pasiones, algunas de ellas con finales trágicos. Muchos músicos de pop, rock y otros géneros, son venerados como “dioses” pero a algunos de sus fans se les pasa la mano y realmente los consideran tótems y personajes sagrados capaces de manejar el destino de sus vidas, lo cual resulta muy peligroso. Te presentamos 10 casos emblemáticos de ese fanatismo obsesivo y hasta mortal que pueden sentir algunos “fans” por sus ídolos.
Foto: AP

