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20 de marzo de 2012 • 12:39 • actualizado a las 16:21

Ana María Picasso: del fútbol a una Oh Diosa! en la TV

Ana María Picasso en Plus TV
Foto: Terra Perú / Miguel Bustamante
 

Como muchas, es una chica a la que le gusta la playa. Como muchas, es una piloto que prefiere la radio a los discos. Como pocas, es una periodista que ha vivido muchísimo a su corta edad y que poco a poco logra convertirse en lo que ella planeó cuando era apenas una niña. Esa es Ana María Picasso.

La nueva conductora de “Oh Diosas!” es una  periodista que ha tenido el tiempo para cubrir incendios en Estados Unidos y, años después y ya en su país, estar al día con el deporte nacional para contar las últimas noticias a las siete de la mañana.

A pesar de los horarios ajustados por las grabaciones del programa, se dio un momento para conversar con Terra sobre este nuevo ciclo y, por qué no, para recordar épocas pasadas.

 TERRA: ¿Qué tal esta nueva etapa en “Oh Diosas!”?

Ana María Picasso: Estoy feliz, bien contenta. Es un cambio muy grande comparado con lo que había hecho antes. Hay un buen ambiente de trabajo, la gente es bien bacán y el programa es divertidísimo. Llego con ganas siempre a grabar.

T: ¿Era lo que esperabas?

AMP: Sí. Yo hace años que sigo el programa y he trabajado en Media Networks antes así que más o menos ya sabía cómo iba a ser todo. Me provocaba hacer algo así. Recién voy a empezar a salir a hacer notas. Todavía no hemos definido el formato pero voy a estar haciendo notas  tipo sobre decoración, sobre la casa. Justo hoy en la mañana amanecí pensando que ya tenía que salir a la calle porque es riquísimo. Es lo mejor. Pero por el momento, tengo que enfocarme en el estudio. Es un formato nuevo para mí y es todo nuevo en realidad. Tengo que acostumbrarme y afinar varias cosas.

T: ¿Cómo es la dinámica en “Oh Diosas!” para armar los programas?

AMP: Tenemos montones de invitados y tocamos varios temas el mismo día. Tengo que leer mucho. Me mandan el viernes toda la pauta y estudiarla toma tiempo. En ella explican quién va a ir al programa y de qué va. Después Antonia y yo armamos la entrevista. Conversamos siempre antes del programa y tampoco lo planeamos tanto, para que la conversación fluya más natural. La idea es que las entrevistas ahí sean como alguien tomándose un café con una amiga. Ir conversando y pasarla bien. Obviamente, tenemos que informar a la gente, pero también entretener.

T: Y, ¿cómo fue tu paso por CMD?

AMP: Increíble. Nunca pensé que iba a hacer deportes. De mi universidad, en mi salón de periodismo, el setenta por ciento quería dedicarse a deportes y yo decía que cómo iban a dedicarse a eso toda la vida. Pero se sabe en Estados Unidos los deportes son prioridad. La gente muere por el fútbol americano y el básquet. Y todo eso mueve un montón de dinero.

Se rehusa entrar a la televisión abierta

T: ¿Se te hizo difícil entrar a hacer deportes en Perú luego de tantos años fuera?

AMP: Pasé un montón de pruebas y aprender mucho de deportes. Estuve con Oscar del Portal y Martin Hudwalker, que son espectaculares y me hacía reír desde que llegaba al set. A veces nos molestábamos cuando la selección jugaba mal pero si no eran noticias positivas. El deporte es bacán. Éramos una muy buena alternativa para las mañanas, para las personas que no quería ver noticias. Arrancábamos a las siete y me tenía que levantar temprano. Tenía miedo de quedarme dormida. (Risas).

T: ¿Te han llegado propuestas de la tv abierta?

AMP: Sí me han llegado, pero nada que me haya interesado realmente. Nada como para dejar lo que tengo.

T: ¿Cómo cuáles?

AMP: Noticieros. Sí me hubiera provocado, pero prefiero esto. Para mí es muy importante el ambiente, la tranquilidad. El cable te da mucha estabilidad. Yo le doy mucha prioridad a eso, más que al gran sueldo. Quiero estar y trabajar tranquila. Nunca he trabajado en señal abierta, pero he escuchado que es medio complicado.

T: ¿Siempre quisiste estudiar periodismo?

AMP: Sí, siempre me gustó. Aparte de que soy muy curiosa, siempre me gustó escribir. Leo de todo, también. Paso de leer libros de gastronomía hasta el libro que estoy leyendo ahora, que se llama “El amor entre costuras”. Lo encontré de casualidad.

T: ¿Lees desde pequeña?

AMP: Sí, siempre, cuando era mi santo, todo el mundo llegaba con libros.

T: Eras como una pequeña nerd.

AMP: No tanto así. (Risas). Pero siempre me gustó leer desde muy chica. Es más, mi mamá dice que aprendí a leer sola. En el nido la regañaron porque le dijeron que no me podía enseñar porque después iba y me aburría en la clase. Pero yo aprendí a leer con carteles, preguntando, no sé cómo. Pero mi mamá se quedó sorprendida.

T: Cuando decides ser periodista, ¿en qué quisiste especializarte?

AMP: Yo quería en televisión o radio. Esa era la idea, me encantan las imágenes y la inmediatez. Pero poco a poco me fui para otro lado. Fueron saliendo oportunidades y otras cosas que me han encantado. Nunca trabajé en noticieros porque se tocan temas pesadísimos. Y no solamente en el Perú. Trabajé en Univisión, en estado Unidos, y en el noticiero siempre abríamos con alguien que se electrocutaba o un accidente de autos o un incendio en no sé dónde. Muchos casos de los que no sé si son necesarios.

T: ¿Alguna vez estuviste tentada de hacer periodismo político?

AMP: No, eso sí lo tuve clarísimo. Nunca me iba a meter en política. No me interesa meterme en eso. No creo en los políticos. Es rarísimo todo ahí, por eso no me provoca. Haber trabajado en fútbol ya fue frustrante. (Risas). Fue frustrante ver todo lo de la Selección. El mundo del fútbol es parecido al de la política.

Tiene novio, planea casarse y tener familia

T: ¿Cómo fue tu experiencia en la universidad, allá en Austin?

AMP: Acabé el colegio, hice un año en la Universidad de Lima, pero tenía muchas ganas de irme. Empecé a hacer mis papeles, los exámenes y entré a la Universidad de Texas, en Austin, que tiene un programa espectacular de periodismo. Tuve que convencer a todo el mundo para irme y me fui.

T: ¿Vivías sola allá?

AMP: Sí, en el campus, en los dormitorios de estudiantes. Luego me alquilé un departamento. Fue una buenísima experiencia. Es bonita la vida universitaria allá, es un mundo aparte. Austin es una ciudad universitaria y todos son jóvenes. Cuando regresaba a Lima y luego volvía allá decía ¡Dios, qué bestia! Porque hay un buen ambiente de estudio. Gente joven, vives cerquísima de la universidad, hay un montón de cosas qué hacer, full actividades. Si lo sabes aprovechar, es increíble.

T: Luego de eso, ¿cómo fue tu paso por Televisa? ¿Estudiaste ahí en México con ellos, no?

AMP: Estuve en un centro de capacitación que quiere que trabajen con ellos. Estuve ahí, viviendo en el Distrito Federal, una experiencia increíble. Tuve unos profesores de primer nivel, conocí a gente interesantísima que ahora trabajan en el medio. Vivir en México y conocer Televisa y estar dentro fue una bonita experiencia. Ahí es como una máquina. Es impresionante cómo trabajan. Tienen todo bien organizado. Es como una ciudad, hay todo adentro. Las clases eran todos los días de ocho de la mañana a ocho de la noche.

T: Hasta ese momento, ¿cuántos años ya habías estado fuera del Perú?

AMP: Ya tenía varios años fuera. Ya había pasado lo que había planeado. Fue rico regresar a Lima y encontrarme con muchos cambios. La economía estaba creciendo y el país se estaba estabilizando. Habían pasado muchos años del terrorismo y de la crisis. Se sentía que la gente estaba con un entusiasmo nuevo. Fue un buen momento para regresar.

T: Tú que has visto cómo funciona el periodismo en Estados Unidos y en México, ¿podrías decir que en el Perú estamos en camino a convertirnos en eso en el periodismo?

AMP: Yo creo que estamos bien. Cuando nos podemos dar cuenta de esto es cuando llegan las elecciones. En esa época te das cuenta que es difícil ser objetivo. Te das cuenta que un periódico tira para un lado y otro para el otro. Ahí es que te preguntas si en verdad existe la objetividad y la libertad de expresión. Siempre hay intereses. Todos los que manejamos la prensa somos seres humanos. Pero creo que si nos comparamos con el resto del mundo, la situación es parecida. Hay cosas que mejorar, pero vamos avanzando.

T: Finalmente, y yendo por otro lado, ¿tienes novio?             

AMP: Sí, hace ya varios años. Estamos contentos, supongo que eventualmente nos vamos a casar, pero por el momento estamos felices así. Hay que vivir cada etapa.

T: ¿Pero tú sí fantaseas con la boda y eso?

AMP: ¡Claro! Por supuesto, me encantaría casarme de blanco, así como dice la canción. (Risas). También formar una familia.

T: A esta altura de tu carrera, ¿tú crees estar logrando todo lo que planeabas?

AMP: Todavía tengo mucho que aprender, pero en eso estoy trabajando.

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