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13 de junio de 2012 • 13:36

La "Casa dos Bicos" acoge en Lisboa el legado de Saramago

 

La "Casa dos Bicos", con su peculiar fachada de puntas y aristas, abrió hoy sus puertas como sede del legado universal de José Saramago, cuyos restos reposan sepultados al pie del edificio, bajo un olivo de su aldea natal.

En un acto que congregó a intelectuales, políticos y autoridades lusas, la viuda del escritor, Pilar del Río, inauguró la nueva sede de la Fundación Saramago con unas emotivas palabras en las que rindió homenaje al novelista, fallecido el 18 de junio de 2010 en su casa de las Islas Canarias, en España.

La traductora del Nobel subrayó también el compromiso de la Fundación para mantener viva la obra de Saramago en un espacio como la "Casa dos Bicos", del siglo XVII, "maravilloso y lleno de historia, arte y literatura".

La fundación, explicó, quiere promover las actividades intelectuales, el debate y la literatura portuguesa pero también las cuestiones que preocupan al mundo, como el medio ambiente.

El alcalde de Lisboa y dirigente socialista, Antonio Costa, recordó los muchos siglos de historia que hay a los pies de la "Casa dos Bicos", en cuyo subsuelo aún trabajan los arqueólogos para restaurar ruinas romanas.

Esta fundación será una "evocación permanente" del gran escritor, un lugar para "descubrir y redescubrir su obra", añadió.

También el secretario de Estado de Cultura del Gobierno conservador luso, José Manuel Viegas, resaltó la importancia del nuevo centro encargado de preservar y difundir la memoria del único premio Nobel de la literatura portuguesa.

El ex presidente y figura histórica del socialismo luso Mario Soares, que participó en el acto, consideró muy importante para su país que se rinda este homenaje a un escritor tan universal.

En la apertura oficial de la nueva sede, la Fundación Saramago presentó una exposición sobre el escritor, titulada "La semilla y los frutos" que repasa su producción literaria y algunos de los acontecimientos que jalonaron su vida.

Los asistentes al acto, entre ellos varios líderes de la izquierda lusa y conocidos intelectuales, participaron después en un acto simbólico ante el olivo que guarda los restos de Saramago a las puertas de la "Casa dos Bicos", donde fue depositada una flor.

La escritora Nélida Piñón representó a la Academia Brasileña de las Letras y el ensayista Eduardo Lourenco, uno de los autores más reconocidos en Portugal, hizo público un mensaje en el que destacó a Saramago como miembro de una generación que intentó, "si no cambiar el mundo, tornarlo digno de ser salvado de su inhumanidad".

La nueva sede de la fundación guarda cientos de libros, manuscritos, fotos, agendas personales y otros muchos recuerdos de Saramago, como su mesa de trabajo o la máquina donde escribía.

Muchos de los objetos fueron trasladados en centenares de cajas desde la casa del escritor, en Canarias, para formar parte del museo vivo y el centro cultural en que se ha convertido la fundación.

La institución ya tiene un calendario de proyecciones, conciertos, conferencias y exposiciones.

Sus instalaciones, que abrirán al público ocho horas diarias, tienen también a la venta libros, recuerdos de Saramago e incluso grabaciones para escuchar las operas que escribió.-

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