Cultura

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15 de mayo de 2012 • 15:22 • actualizado a las 15:27

Carlos Fuentes: vida y obra de un defensor de la cultura

Carlos Fuentes murió en la ciudad de México el 15 de mayo de 2012, a los 83 años de edad.
Foto: Getty Images
 

Carlos Fuentes aseguró en una de sus últimas entrevistas que "o se es joven o se lo lleva a uno la chingada", y el escritor mexicano expiró su último aliento con esta ideología en la cabeza.

Fuentes, hijo de padres mexicanos nacido en Panamá el 11 de noviembre de 1928, desarrolló su trabajo como escritor cautivando a varias generaciones de lectores latinoamericanos e internacionales por igual.

Debido al trabajo de su padre como diplomático, el pequeño Carlos Fuentes pasó su infancia entre diversos países. De Uruguay a Brasil, pasando por Chile, Argentina, Ecuador y Estados Unidos.

Se estableció en México a los 16 años y comenzó sus cursos de preparatoria en el Centro Universitario México. Estudió leyes en la Universidad Nacional Autónoma de México y luego economía en el Instituto Altos Estudios Internacionales de Ginebra

Sus inicios en las letras se remontan a la época en la que participó como colaborador de la revista Hoy.

Con el tiempo, Carlos Fuentes sumaría una larga lista de reconocidos trabajos como novelista y ensayista. Entre los más populares se cuentan 'La Región más Transparente' (1958), 'La Muerte de Artemio Cruz' (1962), 'Aura' (1962), 'Cervantes o la Crítica de la Lectura' (1976), 'El Dragón y el Unicornio' (1980), 'Gringo Viejo' (1985), 'El Espejo Enterrado' (1992), 'La Silla del Águila' (2003) 'Los 68' (2005) y 'La Voluntad y la Fortuna' (2008).

También escribió obras de teatro, como 'Todos los Gatos son Pardos' (1970) o 'El Tuerto Es Rey'. Su afición por el cine lo llevó a desarrollar los guiones de 'El Gallo de Oro' (1964) y 'Tiempo de Morir' (1966), ambos junto a su gran amigo el colombiano Gabriel García Márquez. También colaboró escribiendo las adaptaciones de obras de Juan Rulfo como 'Pedro Páramo' (1967) y 'Ignacio' (1975).

Varias obras suyas igualmente fueron llevadas a la gran pantalla como 'La Cabeza de la Hidra' en 1981 o 'Gringo Viejo' en 1989.

El diaro español El País comparte lo que etiquetan como "su última entrevista", realizada en la Feria del Libro de Buenos Aires, Argentina, y en la que el novelista y ensayista aseguraba que tras haber terminado el libro 'Federico en su Balcón' ya preparaba uno nuevo que titularía 'El Baile del Centenario'.

Gracias a su labor en el mundo de las letras, Fuentes cosechó una gran cantidad de reconocimientos alrededor del mundo como el Premio Nacional de Literatura de México (1984), Premio Príncipe de Asturias (1994), Premio Real Academia Española (2004) y Premio Internacional don Quijote de la Mancha (2008). Fue nombrado miembro honorario de la Academia Mexicana de la Lengua en 2001 y objeto de un homenaje nacional en 2009.

En una especie de homenaje a la memoria de su padre, Fuentes aceptó el cargo de embajador de México en Francia en 1975, pero renunció dos años después, tras el nombramiento de Gustavo Díaz Ordaz como embajador mexicano en España.

Fuentes tuvo siempre una opinión en cuanto al mundo de la política y varias veces lo puso en medio de enfrentamientos con figuras notables.

Carlos Fuentes fue también un hombre que no se negaba la oportunidad de insertarse en los nuevos parámetros de comunicación de masas, compartió en su cuenta de Twitter, en sus últimos mensajes, el siguiente texto:

"Serán los jóvenes quienes tengan que enmendar los errores de nuestras generaciones; pero cuentan con una gran tecnología para hacerlo", que luego completó con esta reflexión: "Debe haber algo más allá de la masacre y la barbarie, para sustentar la existencia del género humano y todos debemos participar en su busca".

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