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03 de agosto de 2012 • 10:10 • actualizado a las 10:11

El trabajo de Tom Hardy para transformarse en "Bane"

Tom Hardy.
Foto: Reproducción
 

El rostro de Tom Hardy pasa casi inadvertido en “Batman: The Dark Knight Rises”, pero su musculatura no. Su rol como “Bane” exigía que se viera como un hombre inquebrantable, poderoso e intimidante, y sin duda, lo logró.

El trabajo que tuvo Hardy para completar las características de este villano no fueron para nada fáciles. Si bien ya había desarrollado un tremendo estado físico para interpretar a “Tommy Conlon” en el film “Warrior”, esta vez tuvo que llegar al máximo de sus capacidades.

Para los fanáticos de “Batman”, “Bane” representa más que otro enemigo del “hombre murciélago”, es él, el único hombre que en los comics ha quebrantado el alma y cuerpo del enmascarado. Literalmente.

En pocos meses, Tom Hardy aumentó su masa muscular en 30 libras, vale decir, casi 14 kilos de puro músculo en base a ejercicios y una dieta de consistente en altos niveles de proteínas y grasas. Se ha especulado que el actor también  consumió esteroides para lograr la imagen de “Bane”, sin embargo no se ha podido comprobar con certeza.

El entrenamiento físico de Hardy estuvo a cargo de Patrick “P-nut” Monroe, amigo personal del actor que además de mejorar su estado físico, lo ayudo superar problemas con el alcohol y las drogas. Para tener una idea del nivel de preparación que  “P-nut” exigió a Hardy, cabe resaltar que Monroe es un ex Marine del Ejército de Estados Unidos, que durante diez años ha entrenado su mente y su cuerpo, después de pasar tres de esos sobre una silla de ruedas.

Finalmente, con efectos de  post producción cinematográfica se eliminaron los tatuajes del actor y se aumentó en algunos centímetros su altura y corpulencia, con lo que terminó transformado en el gigante “Bane”.  

Terra